El periodismo que busca la sustentabilidad diversifica sus fuentes de ingresos. Estas pueden provenir de individuos, comunidades, oenegés, Estados -internacionales o nacional- y también empresas. La última es considerada, para muchos, la más escabrosa. Al respecto, varios aprendizajes fueron compartidos por Laura Zommer, quien encabeza Chequeado, un medio nativo digital argentino de fact-checking, referente regional por su modelo editorial y de negocios.

“Vinculémonos al sector privado. Hagámoslo sin prejuicios, con principios y sabiendo que muchas veces será también un ámbito de experimentación”, dijo Zommer al facilitar la conversación titulada “Cómo financiarse con aportes de empresas sin arriesgar la autonomía”. Esta ocurrió a finales de octubre de 2020 en una de las reuniones de intercambio que forman parte de nuestro programa Metis.

Metis es una iniciativa de SembraMedia apoyada por Google News Initiative para potenciar habilidades de negocios de mujeres fundadoras de medios a través de una serie de reuniones y mentoreo con referentas regionales. Durante 2020 se realizó su segunda edición. Los aprendizajes compartidos por Zommer con las mentees incluyeron desde prejuicios al tocar puertas hasta cómo aceitar la relación con las empresas en el tiempo. Spoiler alert: habrá que fact-chequear prejuicios propios y no solo ajenos.

Priorizar la visión del medio, o los principios innegociables de Chequeado


1. El dinero tiene que servir para avanzar en la agenda del medio.
Si la obstaculiza, no es negocio. “No queremos fondos de empresas para hacer lo que ellas quieren, queremos financiamiento para hacer lo que nuestros medios planifican y priorizan”, dijo Zommer.

2. Transparentar los fondos con el equipo y con la comunidad. Es decir, recibir dinero sólo si uno se siente cómodo con anunciarlo públicamente. “Si se lo puedo contar a mi audiencia, no me ruboriza que me den dinero”, comentó Zommer.

Sacudirse los prejuicios y prepararse previamente


3. Convencerse de que el servicio periodístico ofrecido vale y mucho.
“Cambia mucho la actitud al pedir plata cuando se asume que lo que hace tiene valor y que deberían hacer fila para darnos dinero”, dijo Zommer.

4. Fact-chequear prejuicios propios sobre nociones como que “las empresas son malas” pues cualquiera que dé dinero, lo hace en pro de su propia agenda. En vez de los prejuicios, el faro puede ser si se mantendrá el compromiso de autonomía editorial con la audiencia.

5. Replantear los vínculos con el sector privado. “Estemos dispuestas a experimentar y vincularnos de otro modo, sin coimas, ni chivos, ni disfraces, ni la posibilidad de que crean que pueden influir en nosotros”, dijo Zommer.

6. Testear la coherencia individual: ¿se lo puedes contar a colegas y familiares y sentirte verdaderamente a gusto con la decisión? Un consejo es tocar puertas por rubro en particular, que sepas que, en principio, te puede traer más beneficios que daños. Hay que cuidar también la relación entre estrés personal de querer entrevistas y hacer pedidos a todos y el beneficio institucional.

7. Tener un plan ante ciertas situaciones, como lo que se hará cuando el medio publique una nota que no favorece a uno de sus financiadores. Chequeado incluye una aclaración final en el texto de que recibió fondos de dicho financiador. “Si la empresa no me quiere dar dinero luego, que no me lo dé. No voy a dejar de hacer mi trabajo. Esa es nuestra regla”, enfatizó Zommer.

“Vinculémonos al sector privado. Hagámoslo sin prejuicios, con principios y sabiendo que muchas veces será también un ámbito de experimentación”, dijo Zommer

Rayar la cancha


8. Poner las reglas de manera clara, previa y escrita es indispensable.

Para no dejar vacíos ni dar lugar a supuestos y sorpresas, es mejor que ambas partes tengan claro su rol y alcance sobre qué reciben y qué entregan. “Este paso es indispensable porque vincularás una marca a tu identidad como medio”, advierte Zommer.

Por ejemplo, Chequeado realiza de manera bianual el evento Latam Chequea para desarrollar habilidades de fact checking e intercambio en la región. En las versiones más recientes, los patrocinadores fueron Google y Facebook. El compromiso consistía en incluir en los materiales la descripción: “esta iniciativa cuenta con el apoyo de…”; y no así accesos ni participación en las conversaciones.

9. Analizar a fondo el impacto sobre la marca del medio ya que hay un riesgo inevitable de que alguna acción de la empresa pueda afectar al medio. El riesgo varía y hay que considerarlo a la hora de aceptar o rechazar un acuerdo y establecer el precio “Si es una empresa con más riesgo, su marca vale menos y entonces hay que cobrarles más”, indica Zommer.

10. Identificar los tipos de aportes, que pueden provenir, en el caso de Chequeado, tanto del sector privado como de organizaciones filantrópicas o individuos.

Ha clasificado los tipos de aportes que recibe en tres:

a) Actividades propias: potencian la realización de la misión del medio con más visibilidad o mejor vínculo con una comunidad. Es el escenario ideal pues son actividades que el medio hacía, hace o hará independientemente de ese financiador en particular. En el caso de Chequeado, serían los contratos por republicación de contenido o el contrato con Facebook para subir a la plataforma los chequeos.

b) Proyectos específicos: permiten avanzar en la agenda, pero no se harían sin financiamiento porque no son prioridad uno en ese momento.

c) Apoyos institucionales. El medio recibe financiamiento sin tener que cumplir con un entregable. Ocurre generalmente cuando alguien apuesta a tu crecimiento como organización o el medio consolidó su marca y otras marcas quieren vincularse a los valores del medio, como la confianza, la transparencia o la verdad, en el caso de Chequeado.

11. Establecer precios (en lo posible, con asesoramiento experto) considerando los costos por hora, los costos operativos, el valor reputacional de la marca, los pasos listos previamente por los años de trabajo, como la investigación, el networking, la base de contactos, etc. Janine Warner, cofundadora de SembraMedia, comentó sobre la opción de contar con una variedad de precios al negociar.

12. Al principio, es mejor no firmar contratos necesariamente largos para darse una ventana justa de conocer a la empresa, el área con la que se coordinará, evaluar resultados y el impacto esperado y obtenido. Así se estará en una mejor posición para renegociar una extensión a un mejor precio o cerrar de manera menos traumática.

Mapear, seleccionar y empezar a tocar puertas


13.
Mapear actores, si hay tiempo y capacidad. Es mejor mapear y conocer a los posibles actores críticos y a favor del proyecto, y tenerlo en cuenta para decidir avanzar o no con la iniciativa y especialmente al contratar colaboradores.

14. Tener claro el pitch antes de solicitar una reunión y saber mínimamente que es compatible con los valores y principios de tu medio. “Identifiquen cinco empresas con las que comparten valores (aunque desconfíen de lo que intentan transmitir). Pídanles quince minutos y luego brillen y convénzanles que les conviene apostar a su proyecto”, arengó Zommer.

“Identifiquen cinco empresas con las que comparten valores (aunque desconfíen de lo que intentan transmitir). Pídanles quince minutos y luego brillen y convénzanles que les conviene apostar a su proyecto”, arengó Zommer.

15. Identificar espacios donde puede encajar uno de los servicios del medio. Por ejemplo, Chequeado le propuso a la ONU incluir un componente de chequeo en el Modelo de Simulación de Naciones Unidas, dirigido a estudiantes interesados en relaciones diplomáticas. Se realizó por primera vez en Argentina y luego se replicó en Sudáfrica con otro medio. Este proyecto fue inicialmente financiado por Fibertel.

Algo similar ocurrió con la compaña #Pensarantesdecompartir. Este proyecto también de la ONU no contaba con material en español ni pensado para América Latina, hasta que Chequeado les tocó la puerta.

16. Ser flexibles para adaptarse a la puerta que se toca. “Nos acercamos a las empresas a través de lo que les sea más fácil para que nos den dinero, sean sus áreas de marketing, comunicación o responsabilidad social empresarial, dependiendo el foco y los contactos más abiertos”, dijo Zommer.

Chequeado contacta a empresas que ven en rankings de publicaciones, personas ejecutivas destacadas del año, entre otros, y selecciona aquellas relacionadas a sus temas de trabajo, públicos objetivos y/o unidades de trabajo -educación, investigación, innovación, medios, en el caso de Chequeado.

17. Escuchar las necesidades. Por ejemplo, formaciones que ahora se tienen que hacer en línea por el contexto de pandemia. Chequeado lo experimentó con varios laboratorios, con quienes concretaron una formación internacional sobre desinformación para periodistas y de esta manera Chequeado llegó a periodistas no chequeadores y ahora se replicará a nivel nacional.

“Cuando vayan al sector privado, sáquense los prejuicios, escuchen con orejas abiertas. Incluso si no se concreta la propuesta, les pueden comentar sobre sus otros proyectos”, dijo Zommer. Chequeado, por ejemplo, suele presentar “La noche de Chequeado”, una cena anual para celebrar el día del periodista a la que puedan asistir empresas que paguen por su cubierto y el acceso a livings para hacer networking.

Insistir y replicar

18. Replicar lo que ya dio resultados hace más fácil concretar con nuevos financiadores y, para el medio, repetir la relación costo-beneficio. Chequeado lo está aplicando actualmente con bancos después de su experiencia en 2020 al ofrecer una charla a los clientes de un banco para prevenir estafas y desinformación debido a su aumento exponencial durante la pandemia.

19. Rebuscar fuentes para encontrar dinero. Por ejemplo, después de identificar las compañías relevantes, Zommer sugiere escribirle a distintos cargos para identificar a quién es mejor dirigirse. María Catalina Colmenares, miembro del Consejo Directivo de SembraMedia, acotó: “Es importante tener buenas antenas, aliados que nos direccionen a donde está el dinero y qué buscan las empresas”.

20. Ser persistentes y tenaces y no sentirse mal cuando no hay respuesta (y cuando no es fácil) ya que “quien se está perdiendo la oportunidad es la empresa”, dijo Zommer. Aclaró también que llegar a concretar una reunión puede ser tedioso por las esperas y los silencios, pero vale la pena y no cuesta tanto mandar correos electrónicos a potenciales interesados.

La relación con las empresas se construye ladrillo por ladrillo y cada vez es más simple porque se gana experiencia, comentó Zommer y cerró con otra provocación: “Al ser algo nuevo, necesitamos tener mayor tolerancia a la frustración para cuando salga mal o imperfecto. Estamos explorando cosas inexploradas porque necesitamos nuevos modelos para financiar el periodismo de calidad (que sabemos, sale plata). Probémoslo, descubrámoslo y hagámoslo nosotras”.