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Liderar equipos es una tarea desafiante en cualquier contexto, pero se agudiza en una época de crisis global y aislamiento como la generada por la pandemia del COVID-19. A la necesidad de ir aceptando y lidiando con las nuevas limitaciones, se suma la distancia y nuevas precauciones.

Por Mijal Iastrebner 

En una época de crisis global y aislamiento como la generada por la pandemia del COVID-19, los equipos necesitan espacios de acompañamiento.

El equipo necesita espacios de acompañamiento

Para abarcar nuevos procesos y manejar la crisis interna, es vital reconocer lo que transitan todos los miembros del equipo. “Estamos viviendo una situación que no puede menos que asustarnos. El miedo es un sentimiento básico del ser humano. El desconocimiento alimenta mucho el miedo y  el problema es que, como adultos, tratamos de ocultarlos, lo que puede traer consecuencias para enfrentarlos”, explicó Hebe Maguire, licenciada en psicología.  

Partiendo de una premisa en la que los líderes puedan reconocer estos efectos en las personas, es posible proponerse abrir espacios donde validar sus estados ante esta circunstancia.

Escuchar. En un contexto en el que el aislamiento es físico, agudizar la escucha y empatizar con el equipo es clave para prevenir malos entendidos, enojos o que se tomen riesgos desmedidos. Aumentar la frecuencia de las llamadas, aunque sean breves, para acompañar al equipo puede tener un efecto inmenso en las personas y, por lo tanto, en su trabajo.

Priorizar. En Argentina, el equipo de Chequeado, medio especializado en fact-checking, empezó  por revisar su proyección anual para abordar la crisis. “Hicimos el ejercicio de sacar de la planilla todo lo que era ‘nice to have’ (bueno pero no indispensable), asumiendo que el contexto no lo permitiría”, contó Laura Zommer, directora ejecutiva del medio. Una semana después lo repitieron: “suponemos que es un buen ejercicio hacerlo -por lo menos- cada 15 días viendo cómo va evolucionando positiva o negativamente el contexto de los distintos países”, dijo.

La redacción de Chequeado vacía tras el anuncio de la cuarentena en Argentina.

Además de priorizar de manera grupal, es recomendable tomarse un tiempo de revisar con cada líder de área o proyecto sus procesos. En momentos como estos se intensifica la labor periodística y es importante reconocer ante el equipo que esto ocurre. 

Si una tarea nueva entra y se habilita que otro ítem se postergue, delegue o elimine, la persona a cargo de ejecutarla percibirá un sentido de justicia. Esto contribuirá al incremento de su compromiso y aumentará la calidad del trabajo. “El compromiso está basado en la confianza. Si lo que queremos es dar respuestas comprometidas tenemos que saber hacer pedidos claros”, explicó la fundadora de Powered Box, consultora de Recursos Humanos y coaching ejecutivo, Mariel Graupen.

Ordenar. Para aquellos miembros del equipo que se sienten abrumados por el contexto y la situación los paraliza, romper los listados de tareas en micro tareas les aportará un sentido de foco y progreso. La lista parecerá más larga, pero les ayudará a ir poniendo más atención en el día a día,en lo que sí se puede en vez de lo que no.

Comunicar.Los líderes tienen la responsabilidad de velar por la integridad de sus equipos y esas las personas que dependen de ellos los están observando todo el tiempo”, explicó Graupen. Si al preguntarte cómo seguirán sus proyectos no puedes darles respuestas concretas, esta bien. Es más importante y efectivo dar respuestas comprometidas. “Esto es lo que sé, de esto otro depende y te informaré de ésta manera cuando obtenga la respuesta”, ejemplificó y agregó: “De lo que aprende el equipo es de lo que hacen sus líderes, más que de lo que dicen..”

En Venezuela, El Pitazo, medio independiente de cobertura nacional y uno de los ganadores de Velocidad, tomó medidas tempranas de comunicación. “Enviamos dos comunicados, uno a los corresponsales y otro al equipo de coordinación de Caracas”, contó Yelitza Linares, la coordinadora de negocios y alianzas del sitio. En el comunicado contaron las acciones tomadas en base a (y reconociendo) las preocupaciones del equipo: se explaya sobre las medidas de reducción de coberturas en calle, modalidades de teletrabajo, medias de higiene, entre otras.

Ruth Lara Castillo, corresponsal de El Pitazo junto a otros periodistas en Carabobo, Venezuela.

Limitar la exposición. “Como hemos tomado la decisión de limitar las coberturas en calle, sale un solo equipo periodístico a quien le hemos proveído desde el transporte seguro hasta guantes, mascarillas e instrucciones claras de higiene y precauciones” contó Yelitza. “Dado que a los corresponsales no tuvimos modo de enviarles estos materiales, definimos limitar su cobertura a la que puedan hacer desde casa, de manera telefónica”.

Pedro Vaca, director ejecutivo de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) en Colombia, validó las medidas de medios como El Pitazo: “Hay un gran reto y es el de brindar recursos de protección mínimos al periodista que está en la calle trabajando, que en algunas ocasiones son hasta complejos de conseguir”.

El director de la FLIP adelantó que ya se están creando kits para periodistas para atender a esta necesidad y destacó: “Veo que los periodistas están emulando lo que ven en otros países, como la incorporación de protecciones para los micrófonos, pero no así las medidas para limpiar o manejar esa protección”.

“En nuestro ecosistema hay mucha informalidad, muchos periodistas trabajando de manera freelance, y es importante que los medios que los contratan se pregunten si el profesional expuesto tiene seguro de salud”, recomendó Vaca y agregó que además de que la OEA declaró a la información como un bien esencial, se da otra complejidad: “En este momento nadie quiere perder el trabajo. Quizás hay periodistas que no desean continuar con las cobertura pero se ven envueltos en una encrucijada en la que les toca exponerse”.

Johandry Andrea corresponsal de El Pitazo, junto a otros periodistas en Machiques, Venezuela.

Reasegurar. En sintonía con respaldar con acciones lo que se dice con palabras, algunos medios están decidiendo acompañar la reducción de periodistas expuestos con pagos adelantados o bonos. El equipo de El Pitazo decidió adelantar bonos que originalmente estaban planeados para abril con el fin de ayudar a su equipo a afrontar el inminente desabastecimiento. “Estamos en un momento crítico que va a agudizar la crisis económica que ya teníamos. A la falta de falta de luz, de conexión  y de abastecimiento, se ha sumado la falta de gasolina, que podría profundizar aún más la llegada de alimentos a los comercios”, contó Yelitza Linares.  

Aportar perspectiva. Reconocer tanto las debilidades como las fortalezas del medio ante estas circunstancias y compartirlas con el equipo, permite que todos tengan un sentido de la ubicación. Esto contribuye a una percepción del control, incluso la mayoría de las variables no dependan de ellos. También tiene un impacto directo en la ansiedad del equipo y evita derroches de energía que afectan a las personas y a la labor del medio.

Celebrarlos. Cada micro-triunfo es digno de una vuelta olímpica (en el living). En la vorágine puede ser difícil frenar para celebrar, pero en un contexto en el que algo cotidiano puede representar una complejidad altísima, reconocer los triunfos mantiene la moral alta y estrecha los vínculos profundamente.  “En medio de tantos proyectos es fácil ir de uno a uno sin celebrar los logros,” dijo Janine Warner, co-fundadora de SembraMedia y Knight Fellow de ICFJ. “Para ayudar a que no se nos escapen, hace años inventé el ‘Baile de termine’ para celebrar cuando mi equipo termina algo que requiere mucho esfuerzo. Poco después, lo evolucione al ‘Baile del dinero’ enfocado en celebrar nuevas fuentes de ingresos para los periodistas emprendedores. Sé que enfrentan muchos desafíos complejos y, tener un ritual de festejo, es tan importante como reconocer dificultades para solucionarlas”. 

Líderes humanos. Es importante el autocuidado de los líderes y que estos sean los primeros en pedir ayuda. En algún punto el efecto burn out (estrés laboral) es igual que la pandemia, si empieza por el líder, lo más probable es que todo el equipo se contagie”, explicó Graupen y advirtió: “Es lícito temer, tener un mal día, no saber qué hacer y para eso es clave cuidar sus espacios personales, definiendo horarios de trabajo respecto de los de otros tipos de tareas”.

Graupen señala que si los líderes hacen “como si”, sus colaboradores se darán cuenta inmediatamente “por mejores actores que crean que pueden ser”, y concluye: Una de las premisas claves para los líderes es entender que son humanos, más allá del rol que ocupen. Que tendrán miedo, igual que las personas con las que trabajan, que sí son responsables de los resultados y su rol es acompañar a las personas pero que no podrán controlar todo lo que suceda”.

*Próximamente en el blog de SembraMedia: “Nadie estaba preparado para trabajar totalmente virtual” por Mijal Iastrebner y “Estrategias digitales para acompañar a tu comunidad en aislamiento” por Felicitas Carrique.

 

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