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Expandir nuestras clases más allá de la enseñanza remota de emergencia

En contexto de postpandemia nos preguntamos: ¿cómo podemos consolidar un modelo de enseñanza híbrido?

El año 2020 marcó un antes y un después en el sector educativo. La expansión progresiva de la COVID-19 nos tomó por sorpresa y una parte importante del proceso de aprendizaje mundial pasó a ser remoto. En 2021 parecía que esta situación se resolvería pero no fue así.

En el último webinario del programa SembraEducativo Ecuador, dirigido a docentes que enseñan periodismo emprendedor en las universidades, se abordó la enseñanza en línea en este contexto de revisión de los formatos educativos.

Este año, las instituciones de educación superior han adoptado modelos más flexibles. Por eso, queremos reflexionar sobre algunas ideas que permitan consolidar un modelo híbrido post-pandemia donde se refuercen los procesos de enseñanza y aprendizaje que habitualmente ocurrían en el espacio físico del aula.  

Tomamos como referente principal el análisis realizado por Hugo Pardo Kuklinski y Cristóbal Cobo. Algunas de sus ideas pueden ser aplicadas a la hora de enseñar periodismo emprendedor de forma transversal. 

Un cambio difícil de adaptar

El término enseñanza remota de emergencia se lo debemos al investigador Charles Han pasado más de dos décadas desde que Internet entró en nuestras vidas, en nuestros trabajos y, por ende, en la educación. Contamos actualmente con una red digital más sofisticada. Pero también entendemos que hablar de las instituciones de educación superior representa un reto por la diversidad de países o criterios existentes.

En América Latina y el Caribe conviven universidades públicas y privadas, nacionales y regionales, de acceso gratuito o con alto precio en su matrícula; pequeñas, grandes o muy grandes. También existen diferentes niveles de acceso a Internet en cada país. 

Para reflexionar sobre estos cambios, les proponemos partir de preguntas que pueden servir de disparadores de nuevas ideas: ¿Cómo deberían repensar las universidades su relación con el aprendizaje a distancia? ¿Cuál es el rol del docente en procesos de aprendizaje a distancia? ¿Será necesario pasar a remotos todos los procesos que hechos en un espacio físico no agreguen valor diferencial?

La educación no se puede quedar en vías de desarrollo

La pandemia demostró que, en algunos casos, las universidades están en vías de desarrollo en cuanto a lo digital. De ahí la necesidad de comenzar a implementar una serie de acciones que consideramos pueden ser pertinentes en la enseñanza del periodismo emprendedor.

El Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe afirma que la pandemia en curso ha tenido efectos radicales en la educación superior. el confinamiento social devino en un inédito abandono de las aulas para millones de estudiantes y en la multiplicación de los retos para las instituciones, que se han visto compelidas a ofrecer modalidades emergentes de enseñanza.

El dossier publicado por la UNESCO señala que un listado incompleto de los ángulos afectados incluiría, entre otros:

  1. La discontinuidad curricular y la intrínseca dificultad para trasladar determinadas materias y contenidos desde las aulas hacia los entornos digitales; 
  2. Las dificultades de acceso a infraestructura digital y conectividad por parte de los diversos actores de la educación superior; 
  3. Las limitaciones formativas del profesorado para impartir clases por esa vía y las del alumnado para reenfocar sus procesos de aprendizaje;
  4. Los retos planteados en términos del gobierno y la gestión de la educación superior.

El documento también refiere que en este apretado recuento de temas críticos no podrían ser omitidas las conocidas asimetrías sociales que se viven en América Latina y el Caribe. La desigualdad e inequidad social de la región han propiciado en muchos casos el abandono y la exclusión de miles de estudiantes, que se han visto en la necesidad de incorporarse al mundo laboral para contribuir al ingreso familiar.

Pareciera que conforme avanza la pandemia de Covid-19 y regresamos paulatinamente a las aulas, surgen más interrogantes que certezas: ¿Cómo se aprovechará esta crisis para una integración del aprendizaje híbrido y la superación definitiva del binomio presencial-virtual? ¿La hibridación podrá ser el argumento principal para que las universidades desechen el modelo compartimentado de las asignaturas y ofrezcan múltiples itinerarios de aprendizaje, flexibles y autogestionados por los estudiantes?

¿Será la oportunidad definitiva para romper el estigma de que el aprendizaje a distancia es de menor calidad que el presencial? ¿Cómo se podría justificar que miles de estudiantes se trasladen hacia el campus y vivan una experiencia de aprendizaje de igual o menor relevancia a la que vivieron durante la pandemia?

 

¿Cómo podemos adaptar los contenidos a un escenario híbrido?

Uno de los retos que hemos enfrentado durante la pandemia ha sido adaptar los contenidos de las asignaturas y las tareas a los escenarios híbridos. También repensar el tipo de tarea, cómo la solicitamos y cómo evaluamos el conocimiento. En este contexto, es importante integrar de manera armónica lo tecnológico, lo cognitivo, lo relacional y lo pedagógico.  

La propuesta aquí es pensar cómo dar la vuelta a los ensayos, a las lecturas y a los pdf’s que hemos venido pidiendo al estudiantado durante más de un año de confinamiento. 

  1. Pensar contenidos para momentos síncronos y asíncronos. Una estrategia exitosa de contenidos de aprendizaje a distancia, sugiere Cobo, radica en pensar los contenidos como la línea de tiempo finita de una narrativa transmedia expandida. Esta narrativa abarca momentos sincrónicos y asincrónicos, así como contenidos de consumo pasivo (de uno a muchos) y otros teniendo al estudiante con un rol de prosumidor (usuarios que son consumidores y productores a la vez).
  2. Codiseñar productos consumibles. Así podríamos explorar una mayor innovación si codiseñamos contenidos con los estudiantes, como por ejemplo wikis, blogs, hangouts, canales de podcast, blogs, cuentas de instagram, cuentas de tiktok, listas de difusión de whatsapp, entre otras muchas. Aquí la sugerencia es clara: producir para la red digital y no para el profesor. 
  3. Explorar plataformas donde vive el estudiantado. Durante el webinario sobre la enseñanza en línea hubo un rico intercambio entre los docentes ecuatorianos y cómo algunos utilizan la plataforma Discord en clase: “Recién me arriesgué con alumnos de maestría mayores de 30 y 40 a contar historias con videos explicativos en pantalla verde y texto usando TikTok y nos fue muy bien”, contó el docente Christian Espinosa. 
  4. Pasar de consumidores a prosumidores. Dicho en otras palabras, desarrollar una estrategia de producción de contenidos académicos en una plataforma no convencional, más cercana al consumo y la producción mediáticos cotidianos de los estudiantes, y que a la vez permita expandir dichos contenidos más allá del grupo de la asignatura.
  5. Partir de casos reales. Una posibilidad atractiva sería producir un boletín con contenidos informativos vinculados con el área de conocimiento, pensado para los estudiantes y para la conversación social. Sin dudas, un contenido que no solo sería relevante para el grupo de clase, sino para la propia licenciatura y los profesionales de la comunicación y el periodismo. 

Hablemos del individualismo en red ¿qué es esto?

Hemos hecho un recorrido por las adversidades que hemos atravesado en las instituciones de educación superior ante el escenario pandémico. También hemos delineado una serie de ideas para adaptarnos a estos escenarios cambiantes. Ahora, queremos compartir con ustedes otra idea que ha tomado fuerza durante el último año. Y tiene que ver con ayudar al estudiantado a configurar una identidad digital con la producción de contenidos académicos y portafolios digitales.

En términos coloquiales podemos decir que el individualismo en red busca complementar los certificados de estudios con una estrategia de diseño de redes significativa para que los estudiantes puedan posicionarse en el mercado de trabajo. 

En la pandemia y desde nuestras clases podemos ayudar a los estudiantes a formar parte de una experiencia comunitaria. Ese debería ser nuestro diseño académico por defecto: ser parte de redes significativas autoorganizadas con foco en acciones específicas.

Algunas propuestas para llevar a clases:

  1. Fomentar un portafolio personal. Parte de nuestra labor docente, bajo cualquier tipo de enseñanza, sería fomentar la construcción permanente de un portafolio personal que otorgue visibilidad, muestre evidencias de las competencias adquiridas y acceso a redes significativas. 
  2. Alinear trabajos con proyectos profesionales. Esto permite ayudar a las y los periodistas a tener el éxito necesario, incluso, antes de egresar de la universidad. También ayuda a lograr redes profesionales autogestionadas que, al mismo tiempo, impacten de manera personal. 
  3. Crear perfiles en Linkedin. Crear un perfil exhaustivo, como un portafolio, en Linkedin. Se actualizará de manera permanente según las tareas que el estudiante produzca durante su formación. También se puede elegir un segmento de mercado donde el estudiante se quiere especializar y producir contenidos al respecto en esta plataforma.

Estamos ante un nuevo mundo post pandémico y la educación no está exenta. Tampoco nuestras clases. Esperamos que estas reflexiones y propuestas te ayuden a encontrar nuevas rutas en el trazado de tus asignaturas. 

Metodologías ágiles para enseñar periodismo emprendedor

Aunque las metodologías ágiles nacen en el mundo del desarrollo del software, el sector educativo puede aprender mucho de ellas. En este artículo, Abraham Torres nos explica qué son, porqué pueden ser interesantes de aplicar en tus clases y algunas ideas sobre cómo hacerlo.

La enseñanza del periodismo emprendedor se ha fortalecido en los últimos años dentro de las universidades iberoamericanas. Cada vez hay más docentes apasionados por este tema y se van articulando los contenidos que enseñan en clases. 

En el primer webinario del programa de SembraEducativo Ecuador, introdujimos a los docentes al plan de estudios elaborado por SembraMedia sobre la enseñanza del periodismo emprendedor.

Este diseño curricular es nuestra base del conocimiento en la materia. 

Si bien este diseño curricular contiene los temas que se pueden desarrollar en el aula, algunas metodologías y teorías, hoy quiero compartir contigo una serie de recursos para hacer de tus clases sesiones ágiles donde el estudiantado comprenda de mejor manera el aprendizaje de estos tópicos. 

¿Qué son las metodologías ágiles?

Las metodologías ágiles están íntimamente relacionadas con el desarrollo de softwares. Este método de trabajo comenzó a aplicarse en la década de los 90, principalmente en el sector de las nuevas tecnologías debido a la insatisfacción de los trabajadores con los resultados de los modelos tradicionales de gestión. 

Como toda metodología, encontró su cauce también en la educación. Esta herramienta de enseñanza persigue involucrar y hacer mucho más partícipes a los alumnos de su proceso de aprendizaje. La gran ventaja de estas metodologías es que se centran en “aprender a aprender”. 

Tiene como objetivo lograr un aprendizaje exclusivamente práctico y experiencial, en el que el alumnado “aprenda haciendo” con el objetivo de conseguir el pleno desarrollo de su autonomía, sus capacidades y habilidades. 

Se utiliza, en muchos casos, en el desarrollo y gestión de proyectos. Estas metodologías aportan rapidez y flexibilidad al proceso. Busca poder responder de forma rápida a los cambios, para ello es necesario desgranar el proceso en etapas e ir ajustando la planificación y el desarrollo de acuerdo a las necesidades que surjan.

Definitivamente estas metodologías pueden ser un punto de partida para iniciar con la enseñanza en el periodismo emprendedor, de la mano de otras claves que se analizaron en el webinario 3 de este programa de SembraEducativo Ecuador, dedicado a la enseñanza en línea. 

Siempre la gran pregunta es ¿Cómo conseguir esto? De eso hablaremos en esta entrega. Básicamente hay que relacionar los contenidos con las competencias que se pretendan desarrollar; diseñando actividades de aprendizaje basadas en experiencias reales que consigan estimular al alumnado y garanticen un compromiso emocional y social.

Aquí es importante señalar el rol fundamental que jugamos como docentes y el compromiso que necesitamos adquirir con el proceso de aprendizaje de nuestros alumnos. El planteamiento de la labor docente innovadora está inmerso en un paradigma

educativo exigente y cambiante. Nos exige estar al tanto de los cambios continuos en nuestro entorno, en la industria, en la profesión y por supuesto en la educación, así como en el perfil polivalente con el que cada día nos llega el alumnado. 

Podemos afirmar entonces que la  innovación educativa, es una condición necesaria para poder llevar a cabo algunos tipos de docencia. En muchos casos, casi ad hoc.

Principios de las metodologías ágiles

Hace un par de años, con el boom del coronavirus, las clases remotas, en línea e híbridas, la Universidad Internacional de Andalucía, a través de Ignacio Muñoz, compartió un documento con herramientas de creatividad y metodologías ágiles para la innovación educativa. Ahí se detalla que el manifiesto Agile se creó como una serie de principios que han dado lugar a una metodología completa de adaptabilidad al cambio y un sinfín de

herramientas.

Entre los principios actuales que definen esta metodología encontramos:

  • La satisfacción del “usuario” al garantizar una entrega oportuna y temprana.
  • Aceptar positivamente los cambios y otorgar una ventaja competitiva respecto a otras metodologías.
  • Dividir el desarrollo en entregas frecuentes.
  • Posibilidad de feedback entre el equipo y el usuario durante el proyecto.
  • Trabajo en equipo y comunicación constante entre los miembros.
  • Eficiencia y eficacia en el desarrollo.
  • Ritmo de trabajo constante de principio a fin.
  • Autoorganización apropiada.
  • Adaptabilidad a un entorno cambiante.

Estas metodologías ágiles aplicadas a la educación aumentan la creatividad y la productividad en el aula. Algunas de las ventajas de su implementación en los salones de clase universitarios son que está basada en el trabajo en equipo, permite resolver problemas y construir proyectos, apuesta por la adaptación y la mejora.

Diversos especialistas en la materia afirman que algunos de los beneficios tácitos y directos que podríamos ver en el alumnado son: autoorganización, empatía, comunicación, eficacia, responsabilidad, motivación, creatividad y retrospectiva. 

¿Cómo integrar las metodologías ágiles en mis clases de periodismo emprendedor?

Para responder esta pregunta, mucho tiene que ver el tipo de docente, el compromiso que tenga con los alumnos y el grado de involucramiento quiera desarrollar en el proceso de aprendizaje significativo. 

La metodología ágil posee un alto grado de flexibilidad. Puede utilizarse en cualquier materia, en un proyecto determinado, para dinamizar un mes o bimestre, en un tema concreto o incluso durante una asignatura completa.

La implementación de la metodología ágil, como cualquier otra metodología, debe hacerse desde la reflexión. 

Para diseñar una buena estrategia ágil en la enseñanza del periodismo emprendedor es del todo recomendable hacer un diagnóstico de la situación inicial e implementar la metodología bajo criterios estrictamente pedagógicos. Hacer evaluaciones diagnósticas de qué tanto saben los estudiantes del tema. Qué tanto conocen sobre la industria de los medios y su transformación.  

Lograr una integración eficaz de la metodología ágil en el aula pasa por tener en cuenta que deberá estar al servicio del aprendizaje y del desarrollo integral de los alumnos, adecuándose en todo momento a las necesidades educativas de los mismos.

¿Qué metodologías puedo utilizar?

Existen diversas metodologías que puedes utilizar para introducir a tus estudiantes en el diseño curricular que tenemos en SembraMedia.

Aquí te compartiremos algunas que, desde nuestro punto de vista, resultan interesantes a la hora de enseñar periodismo emprendedor o emprendimiento en medios. 

Scrum

La palabra SCRUM proviene del mundo del Rugby. Esta palabra inglesa designa un tipo de formación utilizada en este deporte que se traduce con el nombre francés de “melé”. 

Se trata de una formación en equipo donde los ocho delanteros de cada equipo, cada uno con una función diferente, forman un bloque compacto cuyo fin es empujar al mismo tiempo para avanzar. 

Es por tanto un paralelismo perfecto de lo que se pretende conseguir con los equipos ágiles. Individuos auto-gestionados que trabajan juntos para avanzar.

Scrum es un modelo de autoorganización de equipos de trabajo que permite lidiar con los imprevistos y resolver problemas complejos mediante la adaptabilidad. Está enfocado para entornos complejos, resultados rápidos y requisitos cambiantes. En este video puedes conocer a detalle todo su funcionamiento. 

Metodología Agile Kanban

Kanban es una palabra japonesa que significa “tarjetas visuales” y se utiliza

para controlar el avance continuo de trabajo en proyectos. Aunque puede tener variantes, este método se desarrolla sobre un tablero donde aparecen tres columnas:

  1. Tareas por hacer
  2. Tareas en progreso
  3. Tareas acabadas

Y el objetivo es evitar el estrés y aumentar la productividad y la organización. En este video puedes conocer a detalle todo su funcionamiento. 

Design Thinking

Esta metodología es una de nuestras favoritas. Se basa en un proceso iterativo en el que prosperamos para entender los llamados puntos de dolor del usuario, desafiar las suposiciones, redefinir los problemas, de manera que seamos capaces de crear nuevas estrategias y soluciones.

Las fases habituales del pensamiento de diseño son las siguientes:

  • Empatizar con los usuarios
  • Definir las necesidades de sus usuarios, sus problema y sus percepciones
  • Idear desafiando los supuestos y creando ideas para soluciones innovadoras
  • Prototipar para empezar a crear soluciones
  • Probar esas soluciones
  • Iterar (este punto nos lleva nuevamente a testear el producto final y a siempre tener en mente la mejora constante).

En definitiva consideramos que el Design Thinking es un enfoque centrado en el proceso creativo y de innovación. Al tomar como pieza central al usuario, se nutre de un conjunto de herramientas para detectar y solventar aquellos puntos que el propio usuario detecta como de conflicto. Tiene en cuenta las necesidades del usuario, las herramientas tecnológicas que están al alcance y cuáles son los requisitos que nos acercan al éxito del producto.

Desde la Red Profes, nuestra docente y embajadora en República Dominicana, Indhira Suero, ha desarrollado tres actividades para utilizar el Design Thinking en las clases de periodismo emprendedor. Aquí te las compartimos:

Design Thinking para elaborar Newsletter. Con esta metodología activa tus estudiantes podrán crear un newsletter usando el design thinking o pensamiento de diseño.

Design Thinking para elaborar VideoNoticia. Con esta metodología, tus estudiantes podrán crear un video noticia usando el design thinking o pensamiento de diseño.

Design Thinking para elaborar Podcast. Con esta metodología, tus estudiantes podrán crear un podcast usando el design thinking o pensamiento de diseño.

Finalmente queremos invitarte a que, como dice Cristobal Cobo un referente en innovación educativa en Iberoamérica, pasemos del PDF a las narrativas multimedia expandidas y líquidas. Es decir, a generar más y mejor producción de contenidos académicos desde el aula, hecha por los alumnos.

Sin duda, estas metodologías ágiles podrán ayudarte a tal fin. Lo que se busca es evitar, en donde los casos aplique, que los estudiantes te entreguen extensos resúmenes o puntos de vista en PDF. Tareas que solo se quedarán en tu bandeja de entrada del correo electrónico. Por el contrario, Cristobal Cobo nos alienta a que seamos gestores y facilitadores en la producción de contenidos. 

Imagínate que tus alumnos generan un podcast sobre los pasos para hacer un emprendimiento en medios y ese mismo material sirve de guía para tus alumnos del próximo curso. O que generan un newsletter de estudiantes para estudiantes con tips para emprender en los medios digitales. ¡Sería muy bueno!

Deseamos que este blogpost sobre metodologías ágiles inspire más tu labor docente y sobre todo te ayude a compartir tus conocimientos con tu alumnado. 

Elevator pitch para medios: cómo enseñarlo en el aula

No hay reglas universales alrededor de un elevator pitch, pero lo que sí es claro es que debe comunicar la información suficiente para captar la atención de quien lo escucha. En este artículo profundizaremos en cómo puedes aprovechar este recurso con tus estudiantes de periodismo y comunicación.

Algunas personas especializadas dicen que un elevator pitch debe durar menos de un minuto. Otras, que más de un minuto; pero menos de tres. A ciencia cierta no hay una regla universal. Lo que sí está claro es que un elevator pitch debe comunicar la información suficiente para captar la atención de quien lo escucha.

Esta es una excelente herramienta que puedes utilizar, además, en tus clases. En nuestro sector, regularmente, va de la mano del desarrollo de un producto periodístico o del armado del Business Model Canvas. Sin embargo, también es muy útil para la síntesis de ideas escolares y universitarias.

¿Qué es un elevator pitch?

En el segundo webinario del programa de SembraMedia Ecuador, nuestra cofundadora, Janine Warner, explicó que un elevator pitch es un recurso muy utilizado para “vender” una idea a una persona o a un grupo de personas.

Como su nombre lo indica, quienes desarrollan esta habilidad deben ser capaces de presentar su producto, marca o servicio bajo una idea de negocio en lo que duraría un recorrido en elevador. Alrededor de 60 segundos. Si tienes poco tiempo, debes ser concreto y directo.

Pero un elevator pitch no es resumir en tan poco tiempo todo lo que hacemos. Al contrario, al reunirnos con alguien que podría aportar al proyecto en cuestión, es fundamental convencerlo de que nuestra idea es interesante para que quiera saber más al respecto.

El pitch es un ejercicio multifacético que les permitirá a los alumnos/as poner en práctica varias habilidades: creatividad para elegir el modo de contar su historia, comunicación efectiva para captar la atención de la clase y escucha activa para recibir evaluaciones de sus profesores, compañeros o jurado.

Primeras sugerencias para llevarlo al aula

El primer paso es que tus estudiantes tengan desarrollada la idea del producto, marca o servicio a implementar con una base de negocio.

Para llevar a cabo el ejercicio en el aula puedes pedirles:

  1. Sugerir a los estudiantes que se graben con su computadora o celular y muestren su primera idea en ciernes. Deberán hablar frente a la cámara y posteriormente compartir contigo su video. Este es el momento para identificar y sondear el nivel de síntesis, dicción, locución, desenvolvimiento y muletillas que tienen. Podríamos decir que es su primera evaluación diagnóstica.
  2. Organizar una jornada de exposición donde cada estudiante presente su pitch. Sugerimos dividirlos en salas donde se turnen para ser expositores y jurados. De este modo, podrán aprender no sólo habilidades relacionadas con el pitch sino también a evaluar un proyecto y dar feedback propositivo al mismo. Para la evaluación del proyecto recomendamos que utilices una breve rúbrica donde puedas explicar a tus alumnos, en su rol de jurado, a qué deben prestarle atención.

Bonus track: Puedes incluir invitados especiales para esta jornada como profesores de otras materias o especialistas en periodismo emprendedor a que se unan como jurados de pitch.

¿Qué deben incluir en el elevator pitch?

Según lo expuesto en el webinario, detallaremos cuatro elementos fundamentales a la hora de trabajar un pitch.

Una introducción que cautive. Una forma efectiva de lograrlo es a través de una pregunta que sea respondida con datos clave a partir de los cuales puedan desarrollar su idea. De este modo, tus estudiantes deberán buscar información, chequear fuentes confiables y utilizar datos, ejercitando así su pensamiento crítico.

Explicar bien lo que hacen y el problema que resuelven a los clientes. Para tener una idea más clara, explicar cómo se compara la idea de negocio con los emprendimientos de los competidores; por qué el de nuestros estudiantes es mejor y, sobre todo, diferente.
La petición o el llamado claro a la acción. Este es el corazón del pitch. Tener claridad en lo que se quiere obtener de las personas que escuchan y son receptivas. Si no hay una petición clara, el pitch no tendrá valor en sí mismo. Algunas preguntas para guiar la creación de la petición pueden ser: ¿Por qué es urgente actuar ahora? ¿Qué pasará si no actuamos? ¿Qué experiencias puede compartir para que este desafío sea urgente para esta comunidad? ¿En qué elección colectiva le está pidiendo a cada persona que lo acompañe en este momento? ¿Por qué esto va a sumar? ¿Cómo podría lograr el resultado deseado?
Finalmente, expresarlo con pasión, entusiasmo y convicción. Es importante recordar a los estudiantes que si a ellos mismos no les importa tanto su elevator pitch, ¿por qué debería interesarles a los demás?

Después de tener claros estos cuatro momentos, el estudiantado puede nuevamente grabarse para ver el avance de sus pitches y seguir puliéndolos.

¿Dónde pueden presentar su pitch?

Regularmente se cree que el elevator pitch es únicamente para pedir apoyos, subvenciones o atraer inversores a los proyectos.

La realidad es que un elevator pitch es multifacético y multimodal. Es decir, se puede aplicar en un sinfín de momentos.

Estos son solo algunos espacios donde se puede aplicar esta herramienta:

  • Reuniones con posibles clientes, colaboradores o proveedores.
  • Congresos y eventos donde hay momentos para el networking.
  • Web, blog o canal de YouTube.
  • Cursos, talleres y formaciones tanto si las imparten como si las reciben.
  • Reuniones de estudiantes, familiares y amigos.
  • Entidades, organismos públicos o privados, incluso con el banco.

Un caso práctico en la Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador.

Jenny Yaguache, de la Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador y una de las participantes de este programa de SembraEducativo Ecuador nos explicó: “En mis clases siempre hacemos un proyecto. Regularmente es la creación de un emprendimiento de innovacion o un emprendimiento periodístico”.

Yaguache, docente de la materia Administración de medios, compartió la metodología que sigue durante su curso, donde el eje principal es la elaboración del pitch.

“Nosotros trabajamos con el alumnado en la idea. Realizamos también un análisis del Business Model Canvas y al finalizar el primer bimestre ellos presentan su propuesta en forma de pitch. Lo hacen en una defensa ante un jurado”, relata.

Según las observaciones del jurado y las sugerencias planteadas, el alumno comienza a trabajar durante el segundo bimestre en su proyecto desde una investigación más profunda. Desarrollan, incluso, un producto cero, prototipo o producto mínimo viable.

“Al finalizar el segundo bimestre presentan un modelo de negocio más estructurado y sustentado en los resultados de su investigación. Nuevamente hacen un pitch y al finalizar el pitch pueden presentar también su producto mínimo viable”, expone Yaguache.

Preparan a los estudiantes con una serie de guías que aparecen en Internet y con videos existentes en Youtube. “Después de compartir materiales con ellos, la indicación es muy puntual. Siempre iniciamos con una pregunta, tienen cinco minutos para su pitch. Vamos a resaltar las ideas más importantes donde expliquemos por qué estamos haciendo este producto y para quién está pensado. La parte de financiamiento que deben tener al final”, concluye.

Dos guías que pueden ser de utilidad

Compartimos contigo dos guías bastante conocidas que pueden ayudar a tus estudiantes a entender y desarrollar mejor esta excelente metodología.

En el caso de la guía 2, un buen ejemplo sería:

«¿Sabías que las plazas de residencias y colegios mayores actuales en España solo cubrirán el 56% de la demanda potencial de los próximos años? ¿Y que los estudiantes de posgrados demandan lugares con un ambiente más sofisticado y profesional?
Mi nombre es Ana y formo parte de un equipo de emprendedores. Vamos a crear una residencia estudiantil para jóvenes profesionales y estudiantes de posgrado donde se sientan como en casa pero sin las preocupaciones de la vida diaria, con todos los servicios que necesitan en un solo espacio para que solo se concentren en sus estudios o trabajo.
Necesitamos dinero para hacerlo; sabemos que en el 2015 las principales transacciones de inversión se hicieron en activos inmobiliarios de este tipo y que la rentabilidad de este negocio está entre el 5,8% y el 6% en España.

Aquí está mi tarjeta, podemos reunirnos cuando gustes y conversamos en detalle.»

Te invitamos a que pongas en práctica el elevator pitch en tus clases y nos compartas cómo te fue.

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