Pagar por leer: la consolidación de los modelos de suscripción de medios digitales en España

La pandemia potenció la inclusión de modelos de suscripción de pago entre los medios españoles. Conoce en este artículo los debates de las y los expertos que participaron del segundo Foro Evoca 2022 celebrado en Madrid y organizado por Evoca Imagen.

La pandemia ha provocado que una gran parte de la industria mediática en España, tanto editoras de medios tradicionales como nativos digitales, decidiera casi al unísono que era un buen momento, por una gran demanda de información por parte de los lectores, para introducir los modelos de suscripción de pago dentro de sus modelos de negocio. 

Dos años después, en el mercado español se comienza a hablar de consolidación del modelo de pago por parte de los lectores, con optimistas estimaciones que hablan de superar en el corto plazo la barrera del millón de suscripciones digitales entre la variada oferta de medios informativos del país. 

De esta etapa de consolidación se ha debatido recientemente con algunos de los principales protagonistas de los medios en el segundo Foro Evoca 2022 celebrado en Madrid y organizado por la consultora Evoca Imagen, liderada por el experto en medios digitales, Pepe Cerezo. Un evento, que en palabras de su fundador, tiene por objetivo “impulsar la industria mediática” y crear un espacio para la puesta en común de los temas que más interesan al sector. 

Dos de los principales medios nativos digitales del país, Eldiario.es y El Confidencial, junto al grupo Prisa (editor de El País y As, entre otros), fueron protagonistas de una de las mesas de diálogo dedicadas al mercado actual de las suscripciones de pago en España. 

En Eldiario.es contaban, a fecha del evento (finales de marzo), con más de 62,000 socios que pagan por contenido tras cumplirse diez años de la puesta en marcha de su modelo de membresía; y esperan un crecimiento interanual de entre el 5-10%. Su modelo ha experimentado un importante cambio en el último año con la apuesta por membresías reducidas e incluso gratuitas. De hecho, cuentan con más de 20,000 socios cuya cuota es cero euros porque así lo eligen. 

“Tenemos el reto y la responsabilidad, como industria, de poner en valor el producto que hacemos para generar una perspectiva en el lector de que se trata de un producto de calidad y que se tiene que pagar por ello”, destaca Esther Alonso, responsable de marketing y socios del medio. De hecho, el 95% de los socios aceptaron una reciente subida del 33%, al pasar de la cuota de 60 a 80 euros anuales. 

“Estamos en la cultura organizativa de que todos los empleados tengan acceso al dato y lo entiendan”, sigue Alonso, quien destaca también algunos acuerdos de colaboración del medio con otras publicaciones como Mongolia, Ballena Blanca, o del sector audiovisual, como Filmin, para acceder a través de cuotas conjuntas. 

Por otro lado, en El Confidencial cuentan con 35,000 suscriptores que aportan una media de pago de 72 euros y se proponen llegar hasta los 50,000 este año. 

“Decimos que lo que vale cuesta. No se trata de una carrera por ver quién tiene más suscriptores. Las suscripciones han supuesto un salvavidas para lo que se iba perdiendo en publicidad ya que un modelo va compensando el otro”, señala Alejandro Laso, director general de Operaciones de El Confidencial. “Experimentamos el cambio en el modelo de negocio a través del aprendizaje, del ensayo y error”, continúa Laso, quien señala que también cuentan con más de 1,5 millones de usuarios registrados, lo cual ayuda al modelo de ingresos publicitario, y al trabajo en estrategias de captación hacia la suscripción. 

Para Laso “ir a la batalla de quien tiene más suscriptores es una guerra estéril” y destaca que, al estar aún en los comienzos, se juega bastante con los precios, para esta primera etapa de ir convenciendo a los lectores adictos a la prensa. “La clave es sin duda la mejora del producto. Tenemos que hacer mejor periodismo que los medios que lo tienen en abierto”.

“La táctica comercial ahora va más allá del producto. No hay razón para pensar que el mercado español sea distinto y se comporte de distinta manera a otros mercados. Seguimos viendo crecimientos dos años después”, señala Luis Baena, director general de Marketing de Prisa Media, editora, entre otros, de El País.

“Diferenciamos dos fases: una primera donde convertimos a los fieles y una segunda de un mercado más de guerra, donde se entra en la batalla de los precios y las promociones”, continúa Baena, aunque resaltando que “tenemos que plantearnos si con los descuentos se lleva al mercado a una pérdida de valor de nuestro producto”. Prisa Media trabaja con una estimación de llegar a los 400,000 suscriptores en 2025.

El Mundo, de Unidad Editorial, ha anunciado días antes del encuentro que han superado los 90,000 suscriptores digitales, con el reto de los 200,000 en 2025, y con un modelo híbrido, freemium, en el que, tras la reorganización del trabajo derivada también por la pandemia, la redacción está plenamente orientada al modelo de ‘subscription first’. Es decir, las técnicas de redacción priorizan, por encima de todo, la apuesta de suscripción digital de los lectores. “Es fundamental escapar del modelo del clickbait. También es nuestra obligación mirar las audiencias generales. Pero a las redacciones hay que enfocarlas hacia el modelo de apuesta por los contenidos de calidad”, señala la responsable del área digital, Gabriela Bolognese, quien cree que el éxito de estos modelos está aún en el medio plazo debido a la fragmentación del mercado español. “El freemium es un modelo de conciliación. Nos permite jugar mejor con un modelo de publicidad tradicional y el de las suscripciones”, destaca Bolognese.

También señala cómo desde el medio se trabaja en acciones de marketing y newsletters con aquellos clientes que tengan más probabilidad de irse. 

La apuesta generalizada por las suscripciones ha supuesto un impulso al modelo del medio nativo digital El Español, quien desde su nacimiento en 2015 apostó por un modelo de pago por parte de los lectores, con una también destacada campaña de crowdfunding que hizo posible la apuesta editorial.

Hoy El Español cuenta con unos 25,000 suscriptores, con parecidas cifras entre los que llegan por desktop y mobile, y con un modelo que ha evolucionado de “metered (muro de pago) alto a otro dinámico con modelos de propensión y secciones completas para suscriptores”, señala Verónica Milo, jefa de producto del medio, quien destaca que dicha presentación de muro dinámico a los lectores según su propensión no afecta a la redacción a la hora de decidir los contenidos. 

“Aún estamos en la batalla de convertir en suscriptor al fiel de toda la vida”, señala Pere Catalá, responsable de suscripciones digitales en La Vanguardia, que cuenta con 2,5 millones de usuarios registrados y 67,000 lectores de pago, con el objetivo de situarse entre los 150 y 200,000 para 2025.  

Las suscripciones son importantes pero con una estrategia a medio plazo. Es la línea de negocio que más tiene que crecer en los próximos años”, destaca. Y añade: “siguen siendo los periodistas quienes deciden qué noticias son cerradas, pero les damos todos los datos analíticos necesarios que necesitan saber”.

Jesús Carrera, responsable digital de Vocento, editora de ABC y de una gran variedad de medios locales, asocia el modelo de suscripción con un cambio cultural en los ciudadanos. “El objetivo es mejorar la experiencia de usuario, poniendo al usuario en el centro. Y creemos que la publicidad también es una experiencia de valor para los lectores”, algo que según su experiencia, no se detecta desde la propia redacción, ya que “siempre siente que la publicidad no tiene la calidad suficiente para sus contenidos”.

“Llevamos apenas dos años trabajando en la redacción junto con el marketing y con el dato. No es fácil para la redacción. Estamos aprendiendo a utilizar toda la información que tenemos disponible y el modelo de suscripción ha ayudado a que todos seamos más eficientes”, concluye.

En la complementariedad de modelos también está el éxito para Miguel Madrid, director de transformación digital del grupo Henneo, editora de El Heraldo y el gratuito 20minutos. “No creo que el modelo local consiga sobrevivir solo con un modelo de suscripción. Hay que convivir con la publicidad”, con el añadido de que “competimos con modelos más avanzados de publicidad, más sofisticados, como el de las grandes plataformas”.

El Orden Mundial es un medio nativo digital de nicho, especializado en la divulgación y análisis del contexto internacional. Eduardo Saldaña, su cofundador, destaca cómo lanzaron su modelo de suscripción “coincidiendo con la falta de inversión en los departamentos de internacional de los medios más consolidados y entendiendo que, por encima de todo, nuestros contenidos tenían que ser útiles”. El medio cuenta hoy con una base de 4,000 suscriptores, con casi la mitad de las visitas que recibe procedentes de Latinoamérica. Saldaña agrega: “Ucrania, sin duda, ha dado mayor relevancia a nuestro trabajo, trabajando mucho los contenidos cartográficos”.

Una de las mesas de debate del Foro estuvo dedicada a la innovación a la hora de implantar estos modelos. Urbano García, director de Innovación de RTVE, destaca que el objetivo es “avanzar hacia la omnicanalidad con el convencimiento de que no van a sobrevivir los medios sin una conexión directa con una audiencia para que se convierta en comunidad”, con el reto además de “aportar verdadero valor de contenido para no quedarnos en meros intermediarios entre las audiencias”. 

García también destacó la importancia de la formación continua. “Fuimos formados y educados para una realidad que ya no existe. Somos aprendices vitalicios en beta permanente” con una importancia clave de la innovación dentro del proceso. “No hay más riesgo que no innovar. Tenemos que establecer una estrategia no digital, sino integral, en un mundo que es digital”.

En la misma línea se pronuncia María Jesús Espinosa, directora general de Prisa Audio, quien destaca el objetivo de generar contenidos en audio para un periódico como El País. Un periódico que hoy se lee, se ve y se escucha “a través de lo que resalta como grandes tendencias en el mercado, como la emergencia de la voz como herramienta tecnológica y la innovación en la creatividad con el florecimiento de las nuevas narrativas digitales”. De ahí el gran potencial hoy de los podcast como gran vector de conversión, de oyente a suscriptor.

Espinosa, para concluir, puso encima de la mesa la pregunta: “¿Realmente somos productores de contenidos o más bien fabricantes de audiencias?”.

Expandir nuestras clases más allá de la enseñanza remota de emergencia

En contexto de postpandemia nos preguntamos: ¿cómo podemos consolidar un modelo de enseñanza híbrido?

El año 2020 marcó un antes y un después en el sector educativo. La expansión progresiva de la COVID-19 nos tomó por sorpresa y una parte importante del proceso de aprendizaje mundial pasó a ser remoto. En 2021 parecía que esta situación se resolvería pero no fue así.

En el último webinario del programa SembraEducativo Ecuador, dirigido a docentes que enseñan periodismo emprendedor en las universidades, se abordó la enseñanza en línea en este contexto de revisión de los formatos educativos.

Este año, las instituciones de educación superior han adoptado modelos más flexibles. Por eso, queremos reflexionar sobre algunas ideas que permitan consolidar un modelo híbrido post-pandemia donde se refuercen los procesos de enseñanza y aprendizaje que habitualmente ocurrían en el espacio físico del aula.  

Tomamos como referente principal el análisis realizado por Hugo Pardo Kuklinski y Cristóbal Cobo. Algunas de sus ideas pueden ser aplicadas a la hora de enseñar periodismo emprendedor de forma transversal. 

Un cambio difícil de adaptar

El término enseñanza remota de emergencia se lo debemos al investigador Charles Han pasado más de dos décadas desde que Internet entró en nuestras vidas, en nuestros trabajos y, por ende, en la educación. Contamos actualmente con una red digital más sofisticada. Pero también entendemos que hablar de las instituciones de educación superior representa un reto por la diversidad de países o criterios existentes.

En América Latina y el Caribe conviven universidades públicas y privadas, nacionales y regionales, de acceso gratuito o con alto precio en su matrícula; pequeñas, grandes o muy grandes. También existen diferentes niveles de acceso a Internet en cada país. 

Para reflexionar sobre estos cambios, les proponemos partir de preguntas que pueden servir de disparadores de nuevas ideas: ¿Cómo deberían repensar las universidades su relación con el aprendizaje a distancia? ¿Cuál es el rol del docente en procesos de aprendizaje a distancia? ¿Será necesario pasar a remotos todos los procesos que hechos en un espacio físico no agreguen valor diferencial?

La educación no se puede quedar en vías de desarrollo

La pandemia demostró que, en algunos casos, las universidades están en vías de desarrollo en cuanto a lo digital. De ahí la necesidad de comenzar a implementar una serie de acciones que consideramos pueden ser pertinentes en la enseñanza del periodismo emprendedor.

El Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe afirma que la pandemia en curso ha tenido efectos radicales en la educación superior. el confinamiento social devino en un inédito abandono de las aulas para millones de estudiantes y en la multiplicación de los retos para las instituciones, que se han visto compelidas a ofrecer modalidades emergentes de enseñanza.

El dossier publicado por la UNESCO señala que un listado incompleto de los ángulos afectados incluiría, entre otros:

  1. La discontinuidad curricular y la intrínseca dificultad para trasladar determinadas materias y contenidos desde las aulas hacia los entornos digitales; 
  2. Las dificultades de acceso a infraestructura digital y conectividad por parte de los diversos actores de la educación superior; 
  3. Las limitaciones formativas del profesorado para impartir clases por esa vía y las del alumnado para reenfocar sus procesos de aprendizaje;
  4. Los retos planteados en términos del gobierno y la gestión de la educación superior.

El documento también refiere que en este apretado recuento de temas críticos no podrían ser omitidas las conocidas asimetrías sociales que se viven en América Latina y el Caribe. La desigualdad e inequidad social de la región han propiciado en muchos casos el abandono y la exclusión de miles de estudiantes, que se han visto en la necesidad de incorporarse al mundo laboral para contribuir al ingreso familiar.

Pareciera que conforme avanza la pandemia de Covid-19 y regresamos paulatinamente a las aulas, surgen más interrogantes que certezas: ¿Cómo se aprovechará esta crisis para una integración del aprendizaje híbrido y la superación definitiva del binomio presencial-virtual? ¿La hibridación podrá ser el argumento principal para que las universidades desechen el modelo compartimentado de las asignaturas y ofrezcan múltiples itinerarios de aprendizaje, flexibles y autogestionados por los estudiantes?

¿Será la oportunidad definitiva para romper el estigma de que el aprendizaje a distancia es de menor calidad que el presencial? ¿Cómo se podría justificar que miles de estudiantes se trasladen hacia el campus y vivan una experiencia de aprendizaje de igual o menor relevancia a la que vivieron durante la pandemia?

 

¿Cómo podemos adaptar los contenidos a un escenario híbrido?

Uno de los retos que hemos enfrentado durante la pandemia ha sido adaptar los contenidos de las asignaturas y las tareas a los escenarios híbridos. También repensar el tipo de tarea, cómo la solicitamos y cómo evaluamos el conocimiento. En este contexto, es importante integrar de manera armónica lo tecnológico, lo cognitivo, lo relacional y lo pedagógico.  

La propuesta aquí es pensar cómo dar la vuelta a los ensayos, a las lecturas y a los pdf’s que hemos venido pidiendo al estudiantado durante más de un año de confinamiento. 

  1. Pensar contenidos para momentos síncronos y asíncronos. Una estrategia exitosa de contenidos de aprendizaje a distancia, sugiere Cobo, radica en pensar los contenidos como la línea de tiempo finita de una narrativa transmedia expandida. Esta narrativa abarca momentos sincrónicos y asincrónicos, así como contenidos de consumo pasivo (de uno a muchos) y otros teniendo al estudiante con un rol de prosumidor (usuarios que son consumidores y productores a la vez).
  2. Codiseñar productos consumibles. Así podríamos explorar una mayor innovación si codiseñamos contenidos con los estudiantes, como por ejemplo wikis, blogs, hangouts, canales de podcast, blogs, cuentas de instagram, cuentas de tiktok, listas de difusión de whatsapp, entre otras muchas. Aquí la sugerencia es clara: producir para la red digital y no para el profesor. 
  3. Explorar plataformas donde vive el estudiantado. Durante el webinario sobre la enseñanza en línea hubo un rico intercambio entre los docentes ecuatorianos y cómo algunos utilizan la plataforma Discord en clase: “Recién me arriesgué con alumnos de maestría mayores de 30 y 40 a contar historias con videos explicativos en pantalla verde y texto usando TikTok y nos fue muy bien”, contó el docente Christian Espinosa. 
  4. Pasar de consumidores a prosumidores. Dicho en otras palabras, desarrollar una estrategia de producción de contenidos académicos en una plataforma no convencional, más cercana al consumo y la producción mediáticos cotidianos de los estudiantes, y que a la vez permita expandir dichos contenidos más allá del grupo de la asignatura.
  5. Partir de casos reales. Una posibilidad atractiva sería producir un boletín con contenidos informativos vinculados con el área de conocimiento, pensado para los estudiantes y para la conversación social. Sin dudas, un contenido que no solo sería relevante para el grupo de clase, sino para la propia licenciatura y los profesionales de la comunicación y el periodismo. 

Hablemos del individualismo en red ¿qué es esto?

Hemos hecho un recorrido por las adversidades que hemos atravesado en las instituciones de educación superior ante el escenario pandémico. También hemos delineado una serie de ideas para adaptarnos a estos escenarios cambiantes. Ahora, queremos compartir con ustedes otra idea que ha tomado fuerza durante el último año. Y tiene que ver con ayudar al estudiantado a configurar una identidad digital con la producción de contenidos académicos y portafolios digitales.

En términos coloquiales podemos decir que el individualismo en red busca complementar los certificados de estudios con una estrategia de diseño de redes significativa para que los estudiantes puedan posicionarse en el mercado de trabajo. 

En la pandemia y desde nuestras clases podemos ayudar a los estudiantes a formar parte de una experiencia comunitaria. Ese debería ser nuestro diseño académico por defecto: ser parte de redes significativas autoorganizadas con foco en acciones específicas.

Algunas propuestas para llevar a clases:

  1. Fomentar un portafolio personal. Parte de nuestra labor docente, bajo cualquier tipo de enseñanza, sería fomentar la construcción permanente de un portafolio personal que otorgue visibilidad, muestre evidencias de las competencias adquiridas y acceso a redes significativas. 
  2. Alinear trabajos con proyectos profesionales. Esto permite ayudar a las y los periodistas a tener el éxito necesario, incluso, antes de egresar de la universidad. También ayuda a lograr redes profesionales autogestionadas que, al mismo tiempo, impacten de manera personal. 
  3. Crear perfiles en Linkedin. Crear un perfil exhaustivo, como un portafolio, en Linkedin. Se actualizará de manera permanente según las tareas que el estudiante produzca durante su formación. También se puede elegir un segmento de mercado donde el estudiante se quiere especializar y producir contenidos al respecto en esta plataforma.

Estamos ante un nuevo mundo post pandémico y la educación no está exenta. Tampoco nuestras clases. Esperamos que estas reflexiones y propuestas te ayuden a encontrar nuevas rutas en el trazado de tus asignaturas. 

Metodologías ágiles para enseñar periodismo emprendedor

Aunque las metodologías ágiles nacen en el mundo del desarrollo del software, el sector educativo puede aprender mucho de ellas. En este artículo, Abraham Torres nos explica qué son, porqué pueden ser interesantes de aplicar en tus clases y algunas ideas sobre cómo hacerlo.

La enseñanza del periodismo emprendedor se ha fortalecido en los últimos años dentro de las universidades iberoamericanas. Cada vez hay más docentes apasionados por este tema y se van articulando los contenidos que enseñan en clases. 

En el primer webinario del programa de SembraEducativo Ecuador, introdujimos a los docentes al plan de estudios elaborado por SembraMedia sobre la enseñanza del periodismo emprendedor.

Este diseño curricular es nuestra base del conocimiento en la materia. 

Si bien este diseño curricular contiene los temas que se pueden desarrollar en el aula, algunas metodologías y teorías, hoy quiero compartir contigo una serie de recursos para hacer de tus clases sesiones ágiles donde el estudiantado comprenda de mejor manera el aprendizaje de estos tópicos. 

¿Qué son las metodologías ágiles?

Las metodologías ágiles están íntimamente relacionadas con el desarrollo de softwares. Este método de trabajo comenzó a aplicarse en la década de los 90, principalmente en el sector de las nuevas tecnologías debido a la insatisfacción de los trabajadores con los resultados de los modelos tradicionales de gestión. 

Como toda metodología, encontró su cauce también en la educación. Esta herramienta de enseñanza persigue involucrar y hacer mucho más partícipes a los alumnos de su proceso de aprendizaje. La gran ventaja de estas metodologías es que se centran en “aprender a aprender”. 

Tiene como objetivo lograr un aprendizaje exclusivamente práctico y experiencial, en el que el alumnado “aprenda haciendo” con el objetivo de conseguir el pleno desarrollo de su autonomía, sus capacidades y habilidades. 

Se utiliza, en muchos casos, en el desarrollo y gestión de proyectos. Estas metodologías aportan rapidez y flexibilidad al proceso. Busca poder responder de forma rápida a los cambios, para ello es necesario desgranar el proceso en etapas e ir ajustando la planificación y el desarrollo de acuerdo a las necesidades que surjan.

Definitivamente estas metodologías pueden ser un punto de partida para iniciar con la enseñanza en el periodismo emprendedor, de la mano de otras claves que se analizaron en el webinario 3 de este programa de SembraEducativo Ecuador, dedicado a la enseñanza en línea. 

Siempre la gran pregunta es ¿Cómo conseguir esto? De eso hablaremos en esta entrega. Básicamente hay que relacionar los contenidos con las competencias que se pretendan desarrollar; diseñando actividades de aprendizaje basadas en experiencias reales que consigan estimular al alumnado y garanticen un compromiso emocional y social.

Aquí es importante señalar el rol fundamental que jugamos como docentes y el compromiso que necesitamos adquirir con el proceso de aprendizaje de nuestros alumnos. El planteamiento de la labor docente innovadora está inmerso en un paradigma

educativo exigente y cambiante. Nos exige estar al tanto de los cambios continuos en nuestro entorno, en la industria, en la profesión y por supuesto en la educación, así como en el perfil polivalente con el que cada día nos llega el alumnado. 

Podemos afirmar entonces que la  innovación educativa, es una condición necesaria para poder llevar a cabo algunos tipos de docencia. En muchos casos, casi ad hoc.

Principios de las metodologías ágiles

Hace un par de años, con el boom del coronavirus, las clases remotas, en línea e híbridas, la Universidad Internacional de Andalucía, a través de Ignacio Muñoz, compartió un documento con herramientas de creatividad y metodologías ágiles para la innovación educativa. Ahí se detalla que el manifiesto Agile se creó como una serie de principios que han dado lugar a una metodología completa de adaptabilidad al cambio y un sinfín de

herramientas.

Entre los principios actuales que definen esta metodología encontramos:

  • La satisfacción del “usuario” al garantizar una entrega oportuna y temprana.
  • Aceptar positivamente los cambios y otorgar una ventaja competitiva respecto a otras metodologías.
  • Dividir el desarrollo en entregas frecuentes.
  • Posibilidad de feedback entre el equipo y el usuario durante el proyecto.
  • Trabajo en equipo y comunicación constante entre los miembros.
  • Eficiencia y eficacia en el desarrollo.
  • Ritmo de trabajo constante de principio a fin.
  • Autoorganización apropiada.
  • Adaptabilidad a un entorno cambiante.

Estas metodologías ágiles aplicadas a la educación aumentan la creatividad y la productividad en el aula. Algunas de las ventajas de su implementación en los salones de clase universitarios son que está basada en el trabajo en equipo, permite resolver problemas y construir proyectos, apuesta por la adaptación y la mejora.

Diversos especialistas en la materia afirman que algunos de los beneficios tácitos y directos que podríamos ver en el alumnado son: autoorganización, empatía, comunicación, eficacia, responsabilidad, motivación, creatividad y retrospectiva. 

¿Cómo integrar las metodologías ágiles en mis clases de periodismo emprendedor?

Para responder esta pregunta, mucho tiene que ver el tipo de docente, el compromiso que tenga con los alumnos y el grado de involucramiento quiera desarrollar en el proceso de aprendizaje significativo. 

La metodología ágil posee un alto grado de flexibilidad. Puede utilizarse en cualquier materia, en un proyecto determinado, para dinamizar un mes o bimestre, en un tema concreto o incluso durante una asignatura completa.

La implementación de la metodología ágil, como cualquier otra metodología, debe hacerse desde la reflexión. 

Para diseñar una buena estrategia ágil en la enseñanza del periodismo emprendedor es del todo recomendable hacer un diagnóstico de la situación inicial e implementar la metodología bajo criterios estrictamente pedagógicos. Hacer evaluaciones diagnósticas de qué tanto saben los estudiantes del tema. Qué tanto conocen sobre la industria de los medios y su transformación.  

Lograr una integración eficaz de la metodología ágil en el aula pasa por tener en cuenta que deberá estar al servicio del aprendizaje y del desarrollo integral de los alumnos, adecuándose en todo momento a las necesidades educativas de los mismos.

¿Qué metodologías puedo utilizar?

Existen diversas metodologías que puedes utilizar para introducir a tus estudiantes en el diseño curricular que tenemos en SembraMedia.

Aquí te compartiremos algunas que, desde nuestro punto de vista, resultan interesantes a la hora de enseñar periodismo emprendedor o emprendimiento en medios. 

Scrum

La palabra SCRUM proviene del mundo del Rugby. Esta palabra inglesa designa un tipo de formación utilizada en este deporte que se traduce con el nombre francés de “melé”. 

Se trata de una formación en equipo donde los ocho delanteros de cada equipo, cada uno con una función diferente, forman un bloque compacto cuyo fin es empujar al mismo tiempo para avanzar. 

Es por tanto un paralelismo perfecto de lo que se pretende conseguir con los equipos ágiles. Individuos auto-gestionados que trabajan juntos para avanzar.

Scrum es un modelo de autoorganización de equipos de trabajo que permite lidiar con los imprevistos y resolver problemas complejos mediante la adaptabilidad. Está enfocado para entornos complejos, resultados rápidos y requisitos cambiantes. En este video puedes conocer a detalle todo su funcionamiento. 

Metodología Agile Kanban

Kanban es una palabra japonesa que significa “tarjetas visuales” y se utiliza

para controlar el avance continuo de trabajo en proyectos. Aunque puede tener variantes, este método se desarrolla sobre un tablero donde aparecen tres columnas:

  1. Tareas por hacer
  2. Tareas en progreso
  3. Tareas acabadas

Y el objetivo es evitar el estrés y aumentar la productividad y la organización. En este video puedes conocer a detalle todo su funcionamiento. 

Design Thinking

Esta metodología es una de nuestras favoritas. Se basa en un proceso iterativo en el que prosperamos para entender los llamados puntos de dolor del usuario, desafiar las suposiciones, redefinir los problemas, de manera que seamos capaces de crear nuevas estrategias y soluciones.

Las fases habituales del pensamiento de diseño son las siguientes:

  • Empatizar con los usuarios
  • Definir las necesidades de sus usuarios, sus problema y sus percepciones
  • Idear desafiando los supuestos y creando ideas para soluciones innovadoras
  • Prototipar para empezar a crear soluciones
  • Probar esas soluciones
  • Iterar (este punto nos lleva nuevamente a testear el producto final y a siempre tener en mente la mejora constante).

En definitiva consideramos que el Design Thinking es un enfoque centrado en el proceso creativo y de innovación. Al tomar como pieza central al usuario, se nutre de un conjunto de herramientas para detectar y solventar aquellos puntos que el propio usuario detecta como de conflicto. Tiene en cuenta las necesidades del usuario, las herramientas tecnológicas que están al alcance y cuáles son los requisitos que nos acercan al éxito del producto.

Desde la Red Profes, nuestra docente y embajadora en República Dominicana, Indhira Suero, ha desarrollado tres actividades para utilizar el Design Thinking en las clases de periodismo emprendedor. Aquí te las compartimos:

Design Thinking para elaborar Newsletter. Con esta metodología activa tus estudiantes podrán crear un newsletter usando el design thinking o pensamiento de diseño.

Design Thinking para elaborar VideoNoticia. Con esta metodología, tus estudiantes podrán crear un video noticia usando el design thinking o pensamiento de diseño.

Design Thinking para elaborar Podcast. Con esta metodología, tus estudiantes podrán crear un podcast usando el design thinking o pensamiento de diseño.

Finalmente queremos invitarte a que, como dice Cristobal Cobo un referente en innovación educativa en Iberoamérica, pasemos del PDF a las narrativas multimedia expandidas y líquidas. Es decir, a generar más y mejor producción de contenidos académicos desde el aula, hecha por los alumnos.

Sin duda, estas metodologías ágiles podrán ayudarte a tal fin. Lo que se busca es evitar, en donde los casos aplique, que los estudiantes te entreguen extensos resúmenes o puntos de vista en PDF. Tareas que solo se quedarán en tu bandeja de entrada del correo electrónico. Por el contrario, Cristobal Cobo nos alienta a que seamos gestores y facilitadores en la producción de contenidos. 

Imagínate que tus alumnos generan un podcast sobre los pasos para hacer un emprendimiento en medios y ese mismo material sirve de guía para tus alumnos del próximo curso. O que generan un newsletter de estudiantes para estudiantes con tips para emprender en los medios digitales. ¡Sería muy bueno!

Deseamos que este blogpost sobre metodologías ágiles inspire más tu labor docente y sobre todo te ayude a compartir tus conocimientos con tu alumnado. 

Elevator pitch para medios: cómo enseñarlo en el aula

No hay reglas universales alrededor de un elevator pitch, pero lo que sí es claro es que debe comunicar la información suficiente para captar la atención de quien lo escucha. En este artículo profundizaremos en cómo puedes aprovechar este recurso con tus estudiantes de periodismo y comunicación.

Algunas personas especializadas dicen que un elevator pitch debe durar menos de un minuto. Otras, que más de un minuto; pero menos de tres. A ciencia cierta no hay una regla universal. Lo que sí está claro es que un elevator pitch debe comunicar la información suficiente para captar la atención de quien lo escucha.

Esta es una excelente herramienta que puedes utilizar, además, en tus clases. En nuestro sector, regularmente, va de la mano del desarrollo de un producto periodístico o del armado del Business Model Canvas. Sin embargo, también es muy útil para la síntesis de ideas escolares y universitarias.

¿Qué es un elevator pitch?

En el segundo webinario del programa de SembraMedia Ecuador, nuestra cofundadora, Janine Warner, explicó que un elevator pitch es un recurso muy utilizado para “vender” una idea a una persona o a un grupo de personas.

Como su nombre lo indica, quienes desarrollan esta habilidad deben ser capaces de presentar su producto, marca o servicio bajo una idea de negocio en lo que duraría un recorrido en elevador. Alrededor de 60 segundos. Si tienes poco tiempo, debes ser concreto y directo.

Pero un elevator pitch no es resumir en tan poco tiempo todo lo que hacemos. Al contrario, al reunirnos con alguien que podría aportar al proyecto en cuestión, es fundamental convencerlo de que nuestra idea es interesante para que quiera saber más al respecto.

El pitch es un ejercicio multifacético que les permitirá a los alumnos/as poner en práctica varias habilidades: creatividad para elegir el modo de contar su historia, comunicación efectiva para captar la atención de la clase y escucha activa para recibir evaluaciones de sus profesores, compañeros o jurado.

Primeras sugerencias para llevarlo al aula

El primer paso es que tus estudiantes tengan desarrollada la idea del producto, marca o servicio a implementar con una base de negocio.

Para llevar a cabo el ejercicio en el aula puedes pedirles:

  1. Sugerir a los estudiantes que se graben con su computadora o celular y muestren su primera idea en ciernes. Deberán hablar frente a la cámara y posteriormente compartir contigo su video. Este es el momento para identificar y sondear el nivel de síntesis, dicción, locución, desenvolvimiento y muletillas que tienen. Podríamos decir que es su primera evaluación diagnóstica.
  2. Organizar una jornada de exposición donde cada estudiante presente su pitch. Sugerimos dividirlos en salas donde se turnen para ser expositores y jurados. De este modo, podrán aprender no sólo habilidades relacionadas con el pitch sino también a evaluar un proyecto y dar feedback propositivo al mismo. Para la evaluación del proyecto recomendamos que utilices una breve rúbrica donde puedas explicar a tus alumnos, en su rol de jurado, a qué deben prestarle atención.

Bonus track: Puedes incluir invitados especiales para esta jornada como profesores de otras materias o especialistas en periodismo emprendedor a que se unan como jurados de pitch.

¿Qué deben incluir en el elevator pitch?

Según lo expuesto en el webinario, detallaremos cuatro elementos fundamentales a la hora de trabajar un pitch.

Una introducción que cautive. Una forma efectiva de lograrlo es a través de una pregunta que sea respondida con datos clave a partir de los cuales puedan desarrollar su idea. De este modo, tus estudiantes deberán buscar información, chequear fuentes confiables y utilizar datos, ejercitando así su pensamiento crítico.

Explicar bien lo que hacen y el problema que resuelven a los clientes. Para tener una idea más clara, explicar cómo se compara la idea de negocio con los emprendimientos de los competidores; por qué el de nuestros estudiantes es mejor y, sobre todo, diferente.
La petición o el llamado claro a la acción. Este es el corazón del pitch. Tener claridad en lo que se quiere obtener de las personas que escuchan y son receptivas. Si no hay una petición clara, el pitch no tendrá valor en sí mismo. Algunas preguntas para guiar la creación de la petición pueden ser: ¿Por qué es urgente actuar ahora? ¿Qué pasará si no actuamos? ¿Qué experiencias puede compartir para que este desafío sea urgente para esta comunidad? ¿En qué elección colectiva le está pidiendo a cada persona que lo acompañe en este momento? ¿Por qué esto va a sumar? ¿Cómo podría lograr el resultado deseado?
Finalmente, expresarlo con pasión, entusiasmo y convicción. Es importante recordar a los estudiantes que si a ellos mismos no les importa tanto su elevator pitch, ¿por qué debería interesarles a los demás?

Después de tener claros estos cuatro momentos, el estudiantado puede nuevamente grabarse para ver el avance de sus pitches y seguir puliéndolos.

¿Dónde pueden presentar su pitch?

Regularmente se cree que el elevator pitch es únicamente para pedir apoyos, subvenciones o atraer inversores a los proyectos.

La realidad es que un elevator pitch es multifacético y multimodal. Es decir, se puede aplicar en un sinfín de momentos.

Estos son solo algunos espacios donde se puede aplicar esta herramienta:

  • Reuniones con posibles clientes, colaboradores o proveedores.
  • Congresos y eventos donde hay momentos para el networking.
  • Web, blog o canal de YouTube.
  • Cursos, talleres y formaciones tanto si las imparten como si las reciben.
  • Reuniones de estudiantes, familiares y amigos.
  • Entidades, organismos públicos o privados, incluso con el banco.

Un caso práctico en la Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador.

Jenny Yaguache, de la Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador y una de las participantes de este programa de SembraEducativo Ecuador nos explicó: “En mis clases siempre hacemos un proyecto. Regularmente es la creación de un emprendimiento de innovacion o un emprendimiento periodístico”.

Yaguache, docente de la materia Administración de medios, compartió la metodología que sigue durante su curso, donde el eje principal es la elaboración del pitch.

“Nosotros trabajamos con el alumnado en la idea. Realizamos también un análisis del Business Model Canvas y al finalizar el primer bimestre ellos presentan su propuesta en forma de pitch. Lo hacen en una defensa ante un jurado”, relata.

Según las observaciones del jurado y las sugerencias planteadas, el alumno comienza a trabajar durante el segundo bimestre en su proyecto desde una investigación más profunda. Desarrollan, incluso, un producto cero, prototipo o producto mínimo viable.

“Al finalizar el segundo bimestre presentan un modelo de negocio más estructurado y sustentado en los resultados de su investigación. Nuevamente hacen un pitch y al finalizar el pitch pueden presentar también su producto mínimo viable”, expone Yaguache.

Preparan a los estudiantes con una serie de guías que aparecen en Internet y con videos existentes en Youtube. “Después de compartir materiales con ellos, la indicación es muy puntual. Siempre iniciamos con una pregunta, tienen cinco minutos para su pitch. Vamos a resaltar las ideas más importantes donde expliquemos por qué estamos haciendo este producto y para quién está pensado. La parte de financiamiento que deben tener al final”, concluye.

Dos guías que pueden ser de utilidad

Compartimos contigo dos guías bastante conocidas que pueden ayudar a tus estudiantes a entender y desarrollar mejor esta excelente metodología.

En el caso de la guía 2, un buen ejemplo sería:

«¿Sabías que las plazas de residencias y colegios mayores actuales en España solo cubrirán el 56% de la demanda potencial de los próximos años? ¿Y que los estudiantes de posgrados demandan lugares con un ambiente más sofisticado y profesional?
Mi nombre es Ana y formo parte de un equipo de emprendedores. Vamos a crear una residencia estudiantil para jóvenes profesionales y estudiantes de posgrado donde se sientan como en casa pero sin las preocupaciones de la vida diaria, con todos los servicios que necesitan en un solo espacio para que solo se concentren en sus estudios o trabajo.
Necesitamos dinero para hacerlo; sabemos que en el 2015 las principales transacciones de inversión se hicieron en activos inmobiliarios de este tipo y que la rentabilidad de este negocio está entre el 5,8% y el 6% en España.

Aquí está mi tarjeta, podemos reunirnos cuando gustes y conversamos en detalle.»

Te invitamos a que pongas en práctica el elevator pitch en tus clases y nos compartas cómo te fue.

Estas son las tendencias globales para apoyar el periodismo de calidad

La crisis que enfrentan los medios debe ser solucionada con esfuerzos en múltiples niveles. En Perugia, un panel con representantes de diferentes sectores dialogó sobre los posibles caminos.

El Festival Internacional de Periodismo al fin tuvo lugar en Perugia, luego de que las ediciones de 2020 y 2021 fueran canceladas a causa de la COVID-19. Cientos de periodistas se sumaron a las charlas y paneles donde se analizaron los desafíos que enfrenta la industria: entre ellos, la búsqueda de modelos viables de negocio.

En los últimos dos años la mayoría de los medios, fundaciones, compañías y gobiernos se han concentrado en generar respuestas y oportunidades para los periodistas que están lidiando con situaciones límites debido a la crisis económica.

En el panel “Viabilidad de los medios de comunicación: nuevas políticas para apoyar el periodismo de calidad en la era COVID” (que puedes revisar aquí), Shuwei Fang, de Open Society Foundations, invitó a Janine Warner (SembraMedia), Sameer Padania (Macroscope Consulting) y Anya Schiffrin (Columbia University) a explicar los reportes desarrollados por sus organizaciones para analizar el contexto y las estrategias emergentes de los actores involucrados en la crisis de sustentabilidad de los medios.

La conversación, estructurada en tres niveles de análisis (individual, nacional e internacional), permitió reflexionar sobre cómo interactúan las estrategias en pos de la autonomía y las intervenciones para generar una economía de medios sustentable. 

¿Cómo los medios están sobreviviendo hoy?

Janine Warner presentó a SembraMedia como una organización que se fundó con la voluntad de entender e investigar quiénes estaban haciendo periodismo, dónde estaban ubicados y cuáles eran sus estrategias para alcanzar la sostenibilidad. 

A partir de los últimos resultados de Punto de Inflexión, Warner destacó cómo la pandemia generó un aumento de los ingresos por subvenciones pero, al mismo tiempo, disminuyeron aquellos generados por publicidad, una tendencia que es consistente a lo largo de los diferentes medios analizados. Esta variación supone el cambio más dramático en cuanto a las estrategias de financiamiento pre y pos pandemia. 

La metodología de SembraMedia, tanto para la investigación como para la articulación de las comunidades de emprendedores de medios de cada país, permite que herramientas como el Directorio de Medios puedan expandirse y llegar a nuevos mercados en la actualidad. En este sentido, Warner destacó cómo, después de que la última versión de Punto de Inflexión incorporara los casos del sudeste asiático y África, los emprendedores en Europa podrán ser mapeados gracias al Project Oasis, recientemente lanzado. 

“Esperamos que Oasis ayude a dar mayor visibilidad a un grupo creciente de emprendedores. Ellos también necesitan el tipo de apoyo que muchos protagonistas de investigaciones anteriores recibieron gracias a ese trabajo”, apuntó.

Las respuestas a la crisis

La investigadora Anya Schiffrin presentó la segunda edición de “Salvando al Periodismo”, un reporte auspiciado por la fundación Konrad Adenauer, en el que se exponen las diferentes y principales intervenciones de gobiernos y corporaciones sobre los ecosistemas de medios. En este caso, estos esfuerzos están especialmente enfocados en paliar la situación de emergencia causada por la pandemia. 

Schiffrin destacó casos que demuestran innovación pública para la defensa de medios, como la regulación sobre las plataformas impulsada por el gobierno australiano, o las nuevas estrategias de financiamiento directo a periodistas en Suecia. “Hay muchas iniciativas interesantes alrededor del mundo de las que todos podemos aprender y mejorar”, dijo la académica. 

Un acuerdo para lograr cambios estructurales

Sameer Padania, coordinador del reporte Un New Deal para el Periodismo, producido por el Grupo de Trabajo sobre la Sostenibilidad del Periodismo del Foro sobre Información y Democracia, reflexionó sobre las dificultades de analizar la sustentabilidad de los medios a nivel global, por las diferencias profundas que existen a nivel individual. Sin embargo, es importante generar una mirada amplia que busque “los caminos potenciales de acción”, especialmente, en reformas y políticas de intervención. 

Parafraseando a Rasmus Kleis Nielsen, director del Instituto Reuters para el Periodismo, Padania argumentó que “la crisis en los medios es similar a la crisis climática. Es la consecuencia de una multitud de causas, de acción e inacción en varias capas. Por lo tanto, necesita una respuesta sistémica”.

El comité defiende la articulación de una serie de grandes acuerdos entre Estados y actores: “Elegimos la metáfora del New Deal porque tiene un ethos importante, que apela a los múltiples niveles en los que tiene que suceder: gubernamental, filantrópico y comunitario”, explicó. 

El valor del periodismo y los desafíos para el futuro

Según Anya Schiffrin, la estrategia debe ser que “cuando tenemos algo bueno, debemos luchar para preservarlo”. Desde la academia saben que el periodismo tiene un valor para las democracias, “pero hace falta comunicar más este valor”, añadió.

Para Padania, el verdadero reto para llegar a las reformas estructurales es poder mostrar a los gobiernos los datos y la evidencia que fundamentan el rol de los medios como servicio público. 

“Creo que por eso la investigación que ha realizado el equipo de SembraMedia es un aporte importante”, añadió. “Todos estos esfuerzos son una especie de peldaños para construir la visibilidad de los medios como parte del interés público, y para hacer disponibles datos que hagan difícil de ignorar la relevancia que tienen”. 

El desafío de establecer el rol de los gobiernos

En varios países los gobiernos y sus intereses juegan un papel clave en generar y acentuar distorsiones de mercado. Janine Warner destacó los casos de México y Argentina, donde la pauta pública es el principal financiamiento de los medios y las variaciones de agenda impactan en cuáles tienen mayores recursos. 

Frente a los potenciales efectos de una financiación directa de gobiernos y otros actores cuestionados a los medios, se están desarrollando estrategias de articulación como el Fondo Internacional para los Medios de Interés Público (IFPIM, por sus siglas en inglés). 

“Este movimiento global para llevar dinero a los medios de comunicación de todo el mundo es, creo, una de las mejores tendencias que existen, porque nos permitirá enseñarles a todos las herramientas básicas para la sustentabilidad y mejorar el ecosistema”, dijo la cofundadora de SembraMedia. 

¿Quieres saber más sobre qué se habló en Perugia?

Revisa la lista de todos los videos de las charlas aquí, o el resumen (en inglés) del Instituto Reuters.

Acelerar medios independientes: ¿qué, cómo y por qué?

La primera edición de Velocidad, la aceleradora llevada a cabo por ICFJ y SembraMedia con apoyo de Luminate, dio grandes resultados y dejó muchas enseñanzas acerca de cómo se puede apoyar a los medios independientes de América Latina.

Este artículo fue publicado en IJNet. Compartimos el contenido en el marco de una alianza con SembraMedia.

Son muchos los programas existentes que buscan acompañar a los medios en su crecimiento. Sin embargo, el concepto de aceleración en este ámbito es algo relativamente novedoso. En la jerga corporativa, una aceleración consiste en dar apoyo a un proyecto incipiente para garantizar un crecimiento veloz y, a cambio, tener una participación en su negocio. A través de inversiones de capital y otros recursos (como un espacio de coworking o mentorías), las aceleradoras de empresas buscan amplificar la rentabilidad financiera. Pero cuando se trata de acelerar a medios independientes, un programa así cobra un rol muy diferente. 

Mijal Iaestrebner, co-fundadora de SembraMedia, describe como “emprendedores sociales” a quienes lideran los medios independientes de la región: “todos lo son porque su objetivo, más allá de lo económico, es impactar positivamente a la sociedad”. Y Velocidad, a diferencia de las aceleradoras tradicionales, estuvo dirigida a ese perfil, enfocándose en la sustentabilidad. “Es importante resaltar esto, para no confundir el horizonte de un programa como este y solo pensar en grandes números y métricas que no cumplen con el objetivo de sustentabilidad de un medio”, explica. 

De acuerdo con LION Publishers, una organización aliada en Estados Unidos que trabaja con medios de foco local, la sustentabilidad de medios existe entre la intersección entre la resiliencia operacional, la salud financiera y el impacto periodístico. Es decir que deben combinarse los procesos para el crecimiento, los planes y seguimientos financieros y la excelencia periodística. En ese sentido, aceleradoras como Velocidad tienen por objetivo cimentar las bases de un medio, permitiendo que tengan una perspectiva a largo plazo. “Pero eso no se puede hacer sin consultorías: si solamente fuera un fondo sin estructura para fortalecer todas sus áreas, estaríamos alimentando que se utilicen fondos sin una perspectiva sustentable”, agrega Iaestrebner.

A la hora de diseñar Velocidad, la consigna era dejar un conocimiento instalado que generara autonomía en los medios, en particular logrando que esos recursos se capitalizaran rápido. Tanto Janine Warner como Iaestrebner trabajaban como consultoras antes de fundar SembraMedia y sabían que no existen las soluciones mágicas ni las fórmulas matemáticas. Por eso, en dos períodos inferiores a un año cada uno se propusieron abarcar áreas importantes para el objetivo: pensaron un programa versátil y con margen para adaptarse a cada medio que participara. “Con cada medio planteamos un diagnóstico y un plan de acción con consultores estratégicos”, cuenta. Pero es difícil lograr que un solo consultor pueda acompañar a una redacción en cambios tan veloces y grandes, por lo que determinaron que convocarían también a consultores tácticos especializados. De esta manera le dieron una diversidad de miradas, voces y culturas a todo del proceso de aceleración. “Nos permitió tener una mirada mucho más global y, al hacerlo, nos ayudó a incentivar a los medios a pensar con una mirada igual de amplia”. 

Una característica relevante en Velocidad fue la de buscar role models y referencias que fueran asequibles para los medios seleccionados. “Durante muchísimo tiempo en el universo de las startups de América Latina se tomó de referencia a proyectos con buenos indicadores económicos en países fuera de la región”, dice Iaestrebner. “Si bien esto aporta información, es difícil de aplicar en países en vías de desarrollo”. Este vacío de referencias y experiencias, que dio origen a la creación de SembraMedia en su momento, estuvo en el corazón de Velocidad e incluso dio un paso más: el conocimiento producido en la aceleradora se repartió en forma de guías y casos de estudio, exportando esas herramientas para otros periodistas.

La aceleración de los medios de Velocidad tuvo impactos sorprendentes: las redacciones multiplicaron por más de seis veces la inversión que recibieron durante el programa, además de haber alcanzado impactos cualitativos muy relevantes, como cambios sustanciales en su workflow, pasos grandes en el camino hacia su profesionalización, haber alcanzado metas de sustentabilidad ambiciosas y haber establecido estrategias que garantizarán la continuidad de ese crecimiento. Sin dudas, las aptitudes de liderazgo y management que se incorporaron a los medios tras el paso de Velocidad fueron uno de los aspectos más destacados de la aceleradora: “Es muy habitual que estos emprendimientos tengan un espíritu horizontal, y eso muchas veces hace que se vaya de blanco a negro. No hay procesos donde se decida cómo funciona el liderazgo y cómo se toman las decisiones, ¡y es difícil que una organización crezca sin un management claro!”, destaca Iaestrebner. Por eso, sin sugerir estructuras hiperverticales, Velocidad trabajó con los y las líderes de los medios para definir mejor las tareas de los equipos, aprender a delegar tareas, hacer espacio para tomar decisiones y trabajar en función de sus capacidades y necesidades. “El esfuerzo no es sustentable”, define la co-fundadora de SembraMedia. “Si todo está hecho a base de sacrificio, no se logra trabajar con excelencia”. 

Para conocer más sobre Velocidad, los medios que participaron y sus casos de estudio, ingresa aquí.

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